El mercado, con datos
Aparcar con movilidad reducida
Una plaza accesible no es una plaza pintada de azul: es una plaza con sitio al lado para bajarse. Esto es lo que dice la norma sobre la tarjeta, sobre las plazas de la calle y sobre las del garaje de tu edificio.
La tarjeta de estacionamiento
El Real Decreto 1056/2014 fija las condiciones básicas de la tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad que presenten movilidad reducida. Dos ideas mandan sobre todo lo demás. La primera: es personal e intransferible y va vinculada a la persona, no a un vehículo; el coche puede cambiar, la tarjeta no se presta. La segunda: sus derechos valen en todo el territorio nacional, y entre ellos están la reserva de plaza cerca del domicilio o del trabajo, estacionar en los lugares habilitados y estacionar en zonas de tiempo limitado durante el tiempo necesario.
Quién la expide y cada cuánto se renueva lo decide tu comunidad autónoma. No damos plazo aquí a propósito: el artículo del real decreto que regulaba la renovación fue anulado por el Tribunal Constitucional en su sentencia 18/2017, por invadir competencias autonómicas.
Las plazas de la calle
Para los espacios públicos urbanizados, la Orden TMA/851/2021 —que sustituyó a la VIV/561/2010— exige una plaza reservada y accesible por cada cuarenta plazas o fracción, y las dimensiona en 5,00 por 2,20 metros más una zona de transferencia: 1,50 metros de ancho al lado si la plaza es en batería, o 3,00 metros de fondo por detrás si es en línea. Esa banda es la plaza, aunque parezca suelo sobrante.
Aparcar encima está prohibido por el Reglamento General de Circulación, que veta parar y estacionar en zonas señalizadas de uso exclusivo, y la Ley de Tráfico permite además la retirada con grúa del vehículo que ocupa una plaza reservada sin el distintivo.
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En edificios manda el Código Técnico de la Edificación. Su documento básico de seguridad de utilización y accesibilidad exige, en uso residencial vivienda con aparcamiento propio, una plaza accesible por cada vivienda accesible para usuarios de silla de ruedas; en otros usos con más de cien metros cuadrados de aparcamiento, las proporciones cambian —una por cada 33 plazas en comercial o pública concurrencia—. Y define plaza accesible como la que está cerca del acceso peatonal, comunicada por itinerario accesible y con un espacio de aproximación lateral de al menos 1,20 metros en batería o trasero de 3,00 metros en línea.
Si tu garaje no lo cumple
Esas exigencias se aplican a obra nueva y a reformas: un garaje de 1980 no se adapta solo. La palanca está en la Ley de Propiedad Horizontal, cuyo artículo 10.1.b obliga a la comunidad a hacer las obras necesarias para garantizar los ajustes razonables en accesibilidad cuando lo pida un propietario con discapacidad o mayor de setenta años, con el límite de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes, una vez descontadas subvenciones. Pídelo por escrito: es una obligación, no un favor que se vota.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
Lo que está por debajo de lo que se pide en su zona
Comparamos cada anuncio con la mediana de su mismo tipo en su mismo municipio. Lo que sale por debajo, lo enseñamos aquí.
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