Proteger la casa
Aparcar en un centro comercial y los daños
Vuelves con el carro y el coche tiene un golpe, o falta. Encima del cajero hay un cartel que dice que la empresa no se responsabiliza. Ese cartel vale bastante menos de lo que parece, y la razón está en una ley de 2002.
Gratis no significa fuera de la ley
La Ley 40/2002 regula los aparcamientos en los que alguien cede como actividad mercantil un espacio para estacionar «con los deberes de vigilancia y custodia durante el tiempo de ocupación». Su artículo 2 deja fuera dos cosas: la zona regulada y la vía pública, y los estacionamientos no retribuidos ni directa ni indirectamente.
Ese «ni indirectamente» se añadió en 2006 y cambia el juego. El aparcamiento de un centro comercial no es una obra de caridad: existe para que compres dentro. Y hay una pista más en la propia ley: el artículo 3.1.b exime del deber de identificar el vehículo en el resguardo a «los aparcamientos de uso exclusivo para clientes de establecimientos comerciales con sistemas de control de acceso y cuyo horario coincida con el del establecimiento». Si la ley se molesta en eximirlos de un deber concreto, es porque los demás deberes les alcanzan.
El cartel de «no nos hacemos responsables»
Es una cláusula, y las cláusulas tienen límites. La ley general de defensa de los consumidores considera abusiva, en su artículo 86.2, «la exclusión o limitación de la responsabilidad del empresario en el cumplimiento del contrato, por los daños o por la muerte o por las lesiones causadas al consumidor y usuario por una acción u omisión de aquél». Un cartel no puede apagar una responsabilidad que impone una ley.
Cosa distinta es probar que el daño ocurrió allí dentro. Ahí es donde se pierden casi todas las reclamaciones, no en el derecho.
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- No muevas el coche. Fotografía el daño, la plaza, el número de columna y los coches de alrededor.
- Pide el libro de reclamaciones. El artículo 3.1.e obliga al titular a disponer de formularios de reclamaciones. Que quede fecha y hora.
- Pregunta por las cámaras en ese momento. Las grabaciones se borran en plazos cortos; pedirlas por escrito el mismo día es lo que las conserva.
- Guarda el ticket de entrada y el de la compra. Sitúan tu coche allí a esa hora.
- Avisa a tu seguro y, si hay robo, denuncia. Sin denuncia, ninguna póliza se mueve.
Qué se cubre y qué no
El artículo 3.1.c manda restituir el vehículo en el estado en que fue entregado, junto con los componentes y accesorios incorporados de manera fija e inseparable, habituales y ordinarios para ese tipo de vehículo. Lo demás corre por tu cuenta: la propia ley cita los accesorios no fijos y extraíbles y dice que, si no los retiras, la responsabilidad de restitución no alcanza al aparcamiento. Las bolsas del maletero entran en ese saco, salvo que exista un servicio especial de custodia declarado a la entrada.
Si la respuesta es un silencio, el artículo 5.4 abre la vía de las Juntas Arbitrales de Consumo: es gratuita y suele ir más rápida que un juzgado. Antes de eso, una reclamación escrita al titular del aparcamiento, no a la tienda donde compraste.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
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